El decreto establece modificaciones y adiciones a la regulación del régimen simple de tributación en Colombia, buscando mejorar la gestión tributaria. Se requiere que los contribuyentes que opten por este régimen adopten el sistema de factura electrónica dentro de un plazo específico tras su inscripción en el Registro Único Tributario. El incumplimiento de ciertas condiciones se considera insubsanable, lo que puede llevar a la pérdida de la calificación como contribuyente del régimen simple y a la obligación de tributar bajo el régimen ordinario. Además, se introducen cambios en los requisitos para la presentación de declaraciones y pagos, así como en la definición de utilidades netas, que ahora se relacionan más estrechamente con la contabilidad fiscal. El decreto también busca facilitar la aplicación de tarifas únicas del impuesto de industria y comercio, permitiendo a las autoridades locales definir estas tarifas de manera más eficiente. En general, se busca una mayor claridad y orden en el sistema fiscal colombiano.