Estos trámites, de primera instancia, son dirigidos automáticamente por la superintendencia al respectivo prestador, en cualquier municipio del país, para su trámite y respuesta al usuario, conforme lo establece el procedimiento de reclamaciones que rige a los servicios públicos. La Superservicios, por su parte, realiza monitoreo permanente para vigilar que las empresas atiendan los reclamos de la comunidad.