“Esta es una obra que va a cambiar totalmente las posibilidades de vida de casi 1.500.000 personas, que son las que viven en todos estos municipios ribereños. Vamos a recuperar el río Magdalena y su navegabilidad, gracias al impacto ambiental. Sin dejar de lado lo más importante: lo social. Este Canal del Dique va a transformar la vida de las comunidades, generando empleos y dinamizando el turismo”, manifestó la vicepresidente y Canciller”.