“El servicio público de gas domiciliario debe ser prestado en condiciones de calidad, confiabilidad, continuidad y seguridad para todos los usuarios, destacando la especial importancia que tiene una operación segura del servicio, la cual está directamente relacionada con el mantenimiento de las redes de transporte y de distribución que son utilizadas para llevar el gas desde las fuentes de producción hasta los domicilios de los usuarios.”