La CRA precisó que la remuneración de nuevas redes o activos trasladados, protegidos o reubicados —como ocurre en grandes proyectos de transporte— no puede superar el valor de la inversión que aún no haya sido pagada o amortizada vía tarifa por las redes originales, en línea con lo dispuesto en la Ley 1682 de 2013. La entidad explicó que, desde el punto de vista tarifario, solo pueden reconocerse inversiones a través de su inclusión en la Base de Capital Regulada (BCR), siempre que se trate de activos afectos directamente a la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado y que contribuyan al cumplimiento de estándares de cobertura, continuidad y calidad. Es decir, no todo activo renovado o reubicado por la ejecución de un proyecto externo puede trasladarse automáticamente a la tarifa del usuario.