En caso de que se detecten fugas imperceptibles y el prestador no logre identificarlas, el cobro del servicio debe basarse en las lecturas reales del medidor individual. Si el usuario ha solicitado ayuda para detectar la fuga y esta no ha sido encontrada, puede enfrentar facturas elevadas debido a consumos no medidos. En este contexto, el usuario tiene derecho a reclamar la factura y solicitar una revisión de los consumos, sin necesidad de pagar la factura en disputa, aunque debe abonar los valores no objeto de reclamo para presentar recursos.